• Datos de tu cuenta y equipo: mientras tu cuenta esté activa. Al eliminarla se revoca el acceso y el registro queda sin contenido personal: se retiran tu correo, tu nombre, tu imagen, tu identidad de acceso y cualquier credencial guardada. Los equipos de los que eres propietario se eliminan contigo y sus miembros pierden el acceso.
• Registros de facturación: diez años contados desde que termina la relación, porque los artículos 38, 46 y 49 del Código de Comercio obligan a conservar los libros y la correspondencia mercantil durante ese plazo. Solo alcanza a los registros que documentan un cobro efectivo: un equipo que nunca pagó nada no genera esa obligación y su historial se elimina con él. Cumplido el plazo, esos registros pierden los identificadores externos y conservan únicamente importes y fechas.
• Si una autoridad nos requiere conservar información, ese plazo se suspende mientras dure el requerimiento y la eliminación programada no se ejecuta sobre los registros afectados.
• Registros de coordinación: los de descargas y cancelaciones se eliminan automáticamente a los siete días; las ranuras de Acciones vencen después de dos horas; las respuestas de CAPTCHA pendientes vencen en un máximo de 90 segundos y normalmente se eliminan antes al consumirse.
• Direcciones IP para limitar abuso: la referencia usada en solicitudes públicas sin sesión se conserva únicamente durante la ventana técnica del limitador y no forma parte del historial de uso.
• Auditorías administrativas internas: conservamos la fecha, el tipo de cambio y la cuenta interna responsable para proteger la plataforma y atender incidentes.
• Registros operativos de uso: el detalle de cada evento —qué función se usó, cuándo y con qué resultado, ligado a tu cuenta y a tu equipo— se utiliza durante 90 días para detectar fallas y atender solicitudes de soporte. Al vencer ese plazo entra en una purga automática diaria por lotes; si hay trabajo pendiente, la eliminación puede completarse en corridas posteriores. Una retención legal vigente también puede suspenderla. Los eventos eliminados se suman a conteos mensuales por función y resultado, sin identificadores de cuenta ni equipo. Esos conteos sirven para tendencias, no para evaluar cuentas individuales; con pocos usuarios, la agregación por sí sola no descarta toda posible inferencia sobre una persona. Si eliminas tu cuenta, el detalle ligado a ella y a los equipos que se eliminan contigo se borra durante el trámite, sin esperar los 90 días, salvo retención legal aplicable. Los eventos no contienen información fiscal ni datos de tus clientes.
• Elegibilidad de la prueba de Pro: un reclamo consumido conserva el token seudonimizado del correo verificado durante la vida operativa de Fiscalis mientras exista la política de una sola prueba por dirección. La necesidad se revisa al menos una vez al año. Si Fiscalis deja de operar o abandona definitivamente esa política, se suprime después de revisar que no exista una obligación o controversia que requiera bloquearlo. Este registro no conserva tu correo en claro y sobrevive a la eliminación de la cuenta precisamente para que crearla de nuevo no restablezca el beneficio.
• Prevención de referidos duplicados: el token seudonimizado de la tarjeta se conserva doce meses desde el primer pago del referido, aunque alguna de las cuentas se elimine, y después se borra de forma automática; antes de ese plazo si la clave que lo protege se retira por seguridad. Una coincidencia solo envía el referido a revisión manual: no lo descalifica por sí sola, porque una misma tarjeta puede pagar legítimamente varias cuentas.
• Integración con Google Drive: las credenciales cifradas se conservan mientras la conexión permanezca registrada. Puedes revocar el acceso desde Fiscalis o desde tu cuenta de Google; los archivos almacenados en Drive se rigen también por las opciones de conservación de tu cuenta de Google.
• Tus archivos fiscales: no aplica, porque no los tenemos. Su conservación depende únicamente de ti.